"Mi amor quiero que sepas que escribo para ti y es que queda tanto tiempo que esperar;
empecé a quererte en la distancia, y aunque aun no estés aquí te entrego lo poquito que yo soy.
Me distraigo imaginándote jugando frente a mi y me mata no saber cómo estarás, tengo un
par de guerras ya ganadas, falta menos por hacer, ya nos queda nada.
No me llores amor mio, yo también te echo de menos. Quiero darte mil caricias, quiero darte el cielo.
No me llores amor mio, yo te cuido desde lejos. Quiero ver esa sonrisa, quiero darte el cielo.
Yo tengo que confesarte que lo paso a veces mal, y me intento convencer de que estás bien.
Me agarro fuerte a la esperanza sé que pronto iré a por ti, ya nos queda nada.
Cuento las semanas y los días sé que cambiarás mi vida.
No me llores amor mio, yo también te echo de menos. Quiero darte mil caricias, quiero darte el cielo.
No me llores amor mio, yo te cuido desde lejos. Quiero ver esa sonrisa, quiero darte el cielo."
Empiezo ésta entrada con una canción que me encanta y a la que le debo el nombre de éste espacio, cada vez que la escucho no puedo resistir las ganas de llorar, porque aunque no sepa ni como es mi hija, la extraño demasiado.
Sé que llevamos "poco" en la espera, pero hay días en que el sentimiento me gana.
Precisamente anoche soñe con el día en que me llamen para decirnos que ya somos papás, que vayamos por ella, me creerán que lloré dormida de la emoción que sentía en mi sueño? No imagino como me pondré cuando realmente llegue el día, pues soy una mujer que se deja llevar más por sus emociones y su corazón.
Deseando que tengan excelente fin de semana.
Un abrazo.
Elísabeth
Nuestro camino es una montaña rusa de sentimientos, y verás como unos días estás más alegre y otros días sentirás un desconsuelo que no se puede calmar...pero sin duda algún día estaréis con vuestra bebita, ya verás.
ResponderEliminarbesos
Hola Sama, tienes mucha razón, hay días llenos de alegría pero otros de desconsuelo, pero todo vale la pena para llegar a nuestr@s hij@s.
EliminarUn abrazo